Rejuvenecimiento Facial con Hilos Tensores

Esta técnica consiste en tejer una especie de malla, un entramado de hilos cruzados, que sujete el tejido facial dando como resultado una piel más firme y turgente. Las hebras son muy finas y fabricadas con polidioxanoma, un material reabsorbible y biocompatible. Una de las ventajas de este tratamiento es que favorece la formación de colágeno, responsable de la firmeza de la piel.

Cuando se introducen los hilos, se genera una pequeña molestia totalmente soportable por que no se utiliza anestesia. Tras ser introducidos, el efecto tensor es inmediato, pero los resultados definitivos se aprecian sobre veinte días después y perduran más o menos un año y medio, dependiendo del estado de la piel

Los efectos más frecuentes conseguidos son:

  • elevar las mejillas
  • recuperar del óvalo facial,
  • mejorar los surcos nasogenianos,
  • camuflar las arrugas peribucales (código de barras)
  • camuflar las arrugas del contorno de los ojos
  • elevar las cejas,
  • mejorar el doble mentón,
  • reafirmar el cuello

Además, este método de rejuvenecimiento es compatible con otros tratamientos como la toxina botulínica, la mesoterapia con vitaminas, el láser o las infiltraciones de plasma rico en factores de crecimiento.